Dejame de Joder

Sex Bomb

Este cuento pertenece a la colección Relatos Geeks *.

Noelia tenía dos vicios: el café y el ICQ. Y si estos dos factores se daban al mismo tiempo, generaban que Noelia termine tarareando “Sex bomb” mientras hablaba con otros usuarios de internet todas las madrugadas. Noelia era morocha y era linda. Posiblemente todavía era soltera porque era exigente: esperaba su príncipe azul, rubio y de ojos celestes, con un cuerpo de cinco años de gimnasio. Y que aparte le gustasen las series que ella amaba y las películas de Disney. Demasiado para ser realidad.
Así que Noelia se pasaba todas las noches en el ICQ, mientras intentaba conocer nueva gente que le cambiara la vida, sin darse cuenta que perdía socialización ahí encerrada, y el “conocer nueva gente” era algo vacío.
Hasta que una noche, alguien decidió agregarla. Aceptó a ese hombre -que al menos lo parecía por el nick que llevaba-. Le deseó feliz 1999 -era una costumbre hacer eso los treinta y uno de diciembre de mil nueve noventa y ocho- y empezaron a hablar. Él le contó que estaba leyendo un libro que le habían recomendado en el gimnasio, hecho que hizo que Noelia quisiera saber más sobre este desconocido.
Teniendo varios años en internet, Noelia sabía que había demasiados impostores con fines tan inexactos como las mentiras que se inventaban para conquistar chicas. Pero había algo en este 271491926 que hacía que Noelia confiara en él, como si lo hubiese conocido hacía mucho tiempo, o mejor dicho, esperado durante mucho tiempo.
Él le dijo un chiste y fue la gota que rebalsó el vaso para que Noelia le pidiese una foto. Le llegó adjunta al e-mail de yahoo.es y ella vio que había hablado durante toda la madrugada con un chico rubio -no de ojos claros, tampoco la pavada- de su misma edad, y que vivían relativamente cerca -en la misma ciudad, lo cual es mucho pedir en el ámbito de internet.-.
Noelia decidió que ese no era su día y se fue a dormir después de haberse ido a buscar una taza de café y haber empezado a tararear “Sex Bomb”. Le pareció gracioso y se lo contó a él a través de esa ventanita de ICQ, a lo cual él le contestó “a mi novio tambien le gusta sex bomb, me la canta siempre el”. Noelia se despidió y se fue a dormir. Nunca se le pudiese haber ocurrido que el Príncipe Azul fuese gay.

* Este es el último cuento de la colección, pero no el último post. El cierre de la colección será la continuación de un post que a muchos les gustó, y como me pidieron una segunda y final parte, se las voy a dar. No sé cuando exactamente, pero en los días siguientes va a estar la conclusión de esta historia.

3 Comentarios »

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  1. Buenísimo!
    Pero no podés terminar la colección, no es justo (?)
    Estaré esperando el del lhc :)

    Comentario por Maty! — March 13, 2009 #

  2. yaaay, mi cuento =D

    te quiero Patit.

    Comentario por Noelia — March 13, 2009 #

  3. tekerématar si te pasa eso…

    Comentario por Ricardo Lorio — March 15, 2009 #

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