Ríos
Las personas son como los ríos. Todos ellos se comportan así. Surgen y avanzan a través del espacio, algunos más lentamente que otros. Un porcentaje de ellos se encuentran y forman ríos más grandes y con más fuerzas, y otros se desencuentran y se ramifican, para terminar en el mar cautelosamente. Los ríos que se encuentran y se asocian saben lo que buscan; los otros simplemente se dejan de buscar.
Todos ellos van armando su propio camino a seguir. Algunos prefieren dejarse llevar y se desvían lo suficiente como para no hacer ningún esfuerzo; mientras que otros erosionan los obstáculos cualquiera sea el tiempo que necesiten y no se apartan tanto de su objetivo final. Estos últimos suelen conseguir lo que desean y no se fijan en las inversiones que se tuvieron que hacer, porque todo al final se recupera con la felicidad.
Muchos prefieron transportar los sedimentos de momentos anteriores y así llevar el pasado a cuestas, mientras que otros prefieren depositarlos en lugares seguros y desprenderse de todo aquello que ya no lo beneficien. La sinuosidad es otro factor: mientras están aquellos que recorren mucho sin avanzar, están, por otro lado, los que van directo y en forma recta a su objetivo.
Y es ahí por donde se debería juzgar a los ríos y las personas: no por su belleza ni su caudal, que es un factor que uno no determina (le tocó al nacer); sino por su sinuosidad. Carecemos, al igual que los ríos, de alas para volar y despegarnos del suelo; pero está en nuestras manos la decisión de qué camino tomar. Seguir el viento (donde quizás haya respuestas) o seguir nuestras convicciones. Seguir. Y no dejarse desviar por factores externos, por aquellos que estén del lado de afuera del corazón.
Porque las personas son como los ríos.
Stephen King lee DJM?
Stephen King es, por lejos, del autor que más libros leí. Habré pasado fácil las dos decenas y quizás más. Pero esta vez no voy a hablar de sus obras -aunque le debo un post a esto, es cierto-, sino de algo que dijo.
No voy a creer que Stephen King (Fepe le diría Esteban Rey) leyó DJM antes de dar sus declaraciones al USA Weekend, pero no están alejadas de lo que dije últimamente -en realidad de lo que dije siempre- sobre Crepúsculo y Stephenie Meyer.
“Stephenie Meyer no puede escribir nada. Ella no es buena. La gente se siente atraída por las historias, por el ritmo en que éstas van, y en el caso de Stephenie Meyer, es bastante claro que ella escribe a toda una generación de chicas, abriendo un tipo de vinculo seguro de amor y sexo en esos libros. Es emocionante y es intenso, y no es particularmente amenazante porque no son abiertamente sexuales. Mucho de su lado físico se transmite por parte como cuando el vampiro toca su antebrazo o roza una mano sobre su piel, y cuando ella se ruboriza cuando pasa de fría a cálida. Para las chicas, esa es una explicación para los sentimientos que aún no están listas para enfrentar”.
De todas formas, lo gracioso es ver los comentarios que dejan las chicas fanáticas de estos libros en blogs y ese tipo de cosas sobre Crepúsculo. Es increíble como insultan (bien a lo ¡HOYGAN!) a Stephen King, sin ni siquiera saber quién es o qué hizo por la literatura estadounidense.
PD: Si quieren leer un buen libro sobre vampiros, El Misterio de Salem’s Lot los va a dejar con la boca abierta.
01.02.09Iván Noble en Costanera Sur
Hace minutos que llegué del recital gratuito que Iván Noble dio en la Costanera, facilitado por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
Personalmente, es la primera vez que voy a ver a este artista que me gusta tanto en su etapa solista comocuando era frontman en Los Caballeros de la Quema. Supuse que sus shows serían su voz y una guitarra acústica, y en un nivel más abajo, otros instrumentos, dándole esa característica de tranquilidad que sabe imprimir en sus últimos discos solistas.
Pero me equivoqué.
Iván Noble es potencia sobre el escenario. No necesita llevar una guitarra eléctrica en sus manos para demostrarlo; le basta con su voz potente y sus músicos, que lo acompañan muy bien. Así lo demostró a lo largo de la hora y media que tocó en el anfiteatro de Costanera Sur.
Entre el repertorio hubo temas viejos de su carrera solista -La chica que nadie saca a bailar, Princesa Tibia, Un minuto antes de dejar de quererte- y temas de su último disco -A los leones, Olivia, BienBenito y Bendito Infierno-. No faltó un homenaje a Charly García -Promesas sobre el bidet-, ni tampoco lo que la mayoría fue a ver:viejos éxitos de Los Caballeros de la Quema.
Una versión exquisita de Otro jueves cobarde con una desgarrante armónica fue el primero de la vieja etapa. Fulanos de Nadie, apareció también en la lista de temas. Sapo de otro pozo fue el otro tema responsable de hacer cantar y saltar a los seguidores que ruegan por el regreso de la banda; aunque el último tema de la noche fue el que hizo que los fanáticos se sacaran la adrenalina que llevabaan dentro: Oxidado fue la cuota justa de rock and roll y nostalgia que cualquiera que cantaba “Soy Caballero hasta que me muera” estaba esperando.
Este blog funciona gracias a WordPress con el theme GimpStyle diseñado por Horacio Bella y modificado con JQuery por mí.
Code is Poetry (but Borges didn't know anything about PHP).
Entradas y Comentarios feeds.
XHTML y CSS válidos.

