Deseos
El veinticuatro cerca de las doce levantamos la copa, el treinta y uno también, y las chocamos. El ritual es el mismo y no. Pedimos deseos, algunos pensándolos bien y otros casi sin pedir, como quien no cree.
Hubiera jurado que la mayoría pide deseos generales, que se van regulando a lo largo del año. Prosperidad, salud, amor, son algunas de las palabras que queremos tener en nuestro patrimonio por el futuro indeterminado que se avecina.
Pero la necesidad y la urgencia aprietan más y peor; y charlando me di cuenta que se pidieron más deseos concretos estas últimas fiestas. Y es que más lógico también: pedimos por un hecho o un golpe de suerte que podemos disfrutar por su sorpresa o su alivio; más que por una situación imperceptible, que aunque sea placentera, se vuelve rutinaria (como lo hace el amor).
Entonces, muchos pedimos por recibir esa noticia o ese aviso que nos haga feliz, que nos alivie un peso, o lo que fuera. Pero para entonces, el dos mil nueve nos defrauda y arranca mal, casi marcha atrás, con los primeros días pésimos y un fin de semana que se avecina oscuro.
Y la primera percepción -que es lo que es normal- es pensar que el hacedor de deseos nos traicionó y no solo no vamos a tener los deseos por los que nos ilusionamos, sino que las otras cosas que estaban fuera de juego tampoco van a salir bien.
Pero hay algo que o bien nos olvidamos, o bien nunca lo supimos. Que se de el deseo que pedimos, no es cuestión de magia. No va a suceder de la nada, tiene que haber una serie de factores antes que lo desencadenen. Y es probable, que estos malos ratos, sean la causa de ese deseo que queremos que suceda. Se necesita bajar para subir; se necesita revolver un poco los ingredientes para que el plato salga bien.
Así que si las cosas salen mal, no hay que alarmarse; sino confiar en que son parte del proceso y que van a acabar bien. Y de paso, echarle la culpa al deseo, porque al fin de cuentas, todo se resume en el choque de copas, que es lo primero que hacemos cada año.
9 Comentarios »
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Y dos horas después de hacer este post -en realidad menos-, lo releeo y no sé si estoy muchísimo más cerca de mi deseo, si ya se cumplió, o si estoy yendo para el otro lado.
Comentario por Patricio — January 4, 2009 #
Pero es que al fin y al cabo, la vida es eso: un gran conjunto de desiluciones que te ayudan a crecer. Si todo saldría cómo uno lo espera, sería algo predecible y rutinario.
Pará de flashear con post a las 3AM. Eso es para mi, cuando ando bajón (?)
Nos vemos!
Comentario por Rodolfo — January 4, 2009 #
“un gran conjunto de desiluciones” …y eso? o soy yo que estoy raramente optimista?
Comentario por leandro! — January 4, 2009 #
jajaja… pato… estas yendo para donde tenes que ir.
Te Quiero, gorrrrrrrrrrrr mío!
boludo acordate, 2 cd’s, un dibu, una sonrisa, y mucho raaack!
=P
Comentario por romy — January 4, 2009 #
no leYi el post, me siento mal (?).
Daaaaaaaaa… después lo leo, si???
Comentario por romy — January 4, 2009 #
“estas yendo para donde tenes que ir.”
Vos decís, Romy?
Comentario por Patricio — January 5, 2009 #
Pss, yo te deseo lo mejor de lo mejor en este nuevo año que acaba de comenzar.eeeeee.
FELIZ AÑO NUEVO
Comentario por Garlock — January 5, 2009 #
Definitivamente, era para el otro lado que tenías que ir.
=/
Comentario por romy — January 11, 2009 #
ay, pato… qué será de este 2009?
ajajajjaa… pero te lo digo bien, Alista la cremito, el shorcito y la sombrilla… y dale que va =P
Besosssssss pepin!
Comentario por romy — January 11, 2009 #