Me voy
Ahg, que cansado. Bueno, el martes, a las ocho y media de la mañana (muy temprano), estaré partiendo para la ciudad de San Carlos de Bariloche, por el viaje de egresados.
Como es costumbre en estos casos (!?), el blog quedará en manos ajenas. Aquellos que ya tienen su usuario creado son:
- Germán Gallo
- Germán el Negro de QT
- La Romy
- Flor
- Maty de Dis’Ful’
- Gabriux de Divaguetaz
- Aye, Yaye, Elle, como quieran llamarla
- Félix el gato, el único único gato … !
- Dani Red Colorada que le da al s-k-bio (?)
Si alguno de los de la lista no recibió el modo de acceder, me contacta mañana lunes (sino cagó). Si alguno quiere escribir y no está en la lista, me lo avisa en los comentarios.
La modalidad de posteo va a ser… libre
Sí, esta es la parte más divertida. No les va a corresponder un día a cada uno, sino que cada uno va a poder postear cuando quiera y las veces que quiera. Eso sí, contenido de calidad porrrrfavorrrrr, para no perder la costumbre (ja!). Na, todo bien. Inclusive se aceptan las anécdotas bizarras que me tengan a mí como protagonista. La única regla es que los posteos empiezan recién el martes 23, y no antes.
Espero, que a la vuelta, tenga varios posts para reirme y disfrutar. Y por favor, no actualicen mucho en sus propios blogs que sino me pierdo y no entiendo nada xD
21.09.08“Inventando otra esperanza para volver a vivir”
Feliz día, a todos, feliz día de la primavera. Me encanta este día. Y, lo que me di cuenta esta última semana, es que mis tres canciones favoritas/predilectas/preferidas, tienen la palabra primavera en su letra.
- La Parte de Adelante (Andrés Calamaro): Que más quisiera que pasar la vida entera, como estudiante el día de la primavera…
- 10 Años Después (Los Rodríguez): Aquello fue una linda primavera, pero fue solamente la primera.
- If you see her, say hello (Bob Dylan): She left here last early spring, is livin’ there, I hear…
Y es que, al fin y al cabo, yo nací en primavera… (:
20.09.08Webs del siglo pasado
Dios, tenía que decirlo: me encantan las webs viejas pero viejas, con fondo blanco, letras negras y Times New Roman y algún que otro gif descolgado (animado o no animado); con links en azules y la manera de contacto era click en un sobre/buzón o cualquier imagen que represente un mensaje. Esas webs que para acceder, había que poner el tilde de la eñe (~) al principio del directorio. Oohhh….
15.09.08Julieta (extended version)
Juileta era una genia maldita. Era imposible no amarla y no quererla a la vez. Me acuerdo que se quedaba toda la noche escribiendo y nos llamaba por teléfono, a cada uno, y nos empezaba a leer lo que escribía y nosotros no le contestábamos. Pero ella sabía que la escúchabamos… ¡cómo no escucharla! Si uno se desvivía por esos textos.
Otros momentos eran, por ejemplo, en el cine. Si uno se sentaba al lado de ella, era ver la película desde otro ángulo. Era muy difícil prestarle atención a la película y no oir lo que ella decía en voz baja. A veces hacía un análisis psíquico de los personajes en segundos, y otras veces hacia comentarios tan superficiales que uno se molestaba. Pero uno nunca podía dejar de escucharla.
Una de las mejores cosas que me enseñó Julieta fue lo de pintar poemas. Una tarde que casi llovía pero al final no llovió, me agarró y me dijo que si uno escribía un poema o una poesía o una canción en el asfalto, ésta no se borraba nunca. No hacía falta que fuera propio, podía citarse a un autor original o a un conocido con talento literario. Tampoco hacía falta que fuera con algo indeleble. Esa tarde lo hicimos con tizas rosas. Todavía, en ese pasaje que es Conde y Carabajal, se puede leer Lo Fatal.
A veces salíamos de noche con Julieta y otros amigos. Primero desayunábamos en alguna casa sustancias con elegancia, porque era preferible hacerlo en algún lugar privado y no a la intemperie; y después estábamos todos listos para conquistar la noche. Las noches solían durar varios días, pero eso era tema aparte.
Una vez, estábamos en un bar cercano a la 9 de Julio, que era por donde nos gustaba gastarnos la vida; y Miguel estaba muy borracho. Era de tomar poco, pero sus neuronas eran muy frágiles y le pegaba rápido. Y me acuerdo que me decía que veía a John Lennon, a Jimmy Hendrix, a Bob Marley, y estaban todos cantando una canción de Manal. Y era muy loco, porque yo había soñado la noche anterior que Manal cantaba canciones de Lennon, Hendrix y Marley. Y se lo dije, yo no entendía nada; aparte que vaya a saber Dios cuantos ácidos nos habíamos comido esa noche. Y me dijo que sí, que él sabía que yo lo había soñado porque él también lo había soñado. Y que él había estado en mi sueño, y me dijo las palabras que yo había dicho. Esa noche creí que los ácidos tenían un poder sobrenatural, porque bueno, es sobrenatural meterse en los sueños de los otros.
Me acuerdo que con el ácido la pifiamos bastante. Una vez estábamos tirados ahí en frente del Obelisco, y Julieta estaba cansada. Tenía muchos años encima, aunque solía vivir como una pendeja. Es que, si ella no le ponía esa actitud, se iba a morir de aburrimiento, porque nadie se muere de viejo. Un viejo se muere porque se aburre tanto en este mundo (que no está hecho para él), que prefiere ir a probar suerte al otro lado. Pero ella no; ella salía, y no dejaba nunca de pensar o tomar cosas para sus escritos.
Y bueno, esa noche llegamos ahí. Era de madrugada, no sé que hora, porque nos habíamos pasado antes corriendo de unos policías. Los polícias pueden terminar la noche antes, ¿verdad? Ellos pueden hacer que la noche no tenga el fin que se merece o inclusive que no tenga fin. Te pueden encerrar a las estrellas en una caja con barrotes, hasta si quieren.
Pero esa noche, estábamos en frente del Obelisco, tirados, algunos con más droga de la que podían haber soportado, y Julieta dijo “Negro”. Esa palabra no existía, la inventó ella en el momento. “Negro”. Repetía como si no se la quisiera olvidar. Yo la miré y tenía los ojos cerrados. Pensé que estaba soñando alguna cosa, o se estaba encontrando con algún muerto que se llamaba Negro, no sé. Y abrió los ojos y dijo “El cielo está Negro”. Yo no entendía que carajo quería decir. “¿En el cielo está Negro? ¿Quién es Negro?” le preguntó Oscar. Oscar era medio pelotudo y a veces se pasaba con la droga y quedaba peor, pero esa vez dijo algo coherente. Y ella dijo, levantando la mano y apuntando con el dedo índice a la luna “Está Negro, Negro. Es un adjetivo Negro. El cielo está Negro, muy oscuro”. Y lo miramos y le dimos la razón. Y yo en ese momento no pensé que ella había inventado un color, que se yo. Uno con el ácido no se da cuenta de todo, a veces, inclusive, no se da cuenta de nada.
El tema es que por ahí pasaron unos pibes en cuero, que se ve que tenían frio, pero que la escucharon. Y miraron el cielo, y bueno, sí. Estaba Negro. Ellos lo entendieron más rápido y empezaron a repetir “El cielo está Negro, el cielo está Negro”. No sé si era una especie de cántico que se habían inventado; pero la Julieta sí. La Julieta esa noche se inventó un color.
O la otra vez, fue cuando estábamos en un bar, y Mariana le decía que se vaya que la iban a matar. Que no se tenía que quedar ahí porque sino se iba a morir, y Julieta le contestaba que bueno, que se iba a reencontrar con Keith Richards. ¡La pelotuda nombraba gente viva! Hasta que nos dimos cuenta que se creía muerta y que iba a pasar para este lado, en vez de irse para aquel. Y no le pudimos hacer nada, porque ella quería cruzar.
Pero para mí que no se murió. Si te morís en ese estado, en un estado de inconsciencia, en la que tenés droga hasta abajo de las uñas, te quedás ahí para siempre. Yo creo que ella no se murió. El cuerpo de ella, estará flácido y sin vida. Pero su cerebro está bajo esos efectos eternamente; está en ese limbo de laureles y colores que ella conocia bien de tanto enceguecerse. Seguro ahora está charlando con Brian Jones. Ojalá.
Si para tenerte aquí habría que maltratarte, no puedo hacerlo…
Aproveche el LHC a su favor
Esta es una situación totalmente hipotética y no hay garantía de resultados favorables. Por lo tanto, ponerla en práctica corre bajo su propio riesgo; y al hacerlo, acepta que sobre mi persona no recaerá la más mínima responsabilidad, aunque usted termine muerto.
Supongamos, entonces, que usted es un aficionado de los blogs y por ende, está al tanto de lo que sucede en el mundo tecnológico y semi científico. Entonces, para usted, no será desconocido el LHC, el Gran Colisionador de Hadrones. No es necesario que sepa detalles de este aparatejo; pero no podrá negar que ha escuchado los rumores (y quizás no tan rumores) que aseguran que el LHC hará que el Universo, simplemente, se acabe.
Entonces, usted lleva una vida normal. No es un nerd ni mucho menos un geek; pero está al tanto del LHC y sus posibles desenlaces catastróficos. Y en uno de sus días de su vida normal, se encuentra caminando por la calle. Y, vislumbra, a lo lejos, una bonita mujer. No es algo nuevo eso. Posiblemente encontremos más de una muchacha linda en cada una de nuestras caminatas; pero ésta llevaba un aire especial.
Ella va caminando con sus botas altas, en un paso tranquilo. Lleva jeans y campera, ambos claros y ambos ajustados. Lleva, también, un gorrito de lana, del cual no se puede asegurar si está tejido a mano o fue comprado por Ebay. Pero ya nada de eso es importante. Mientras camina esos veinte metros que cada vez la acercan más, usted llega a leer la portada del libro que ella va leyendo ansiosamente por esa avenida un lunes a las siete de la tarde. “¿Web 3.0?”, alcanza a leer en silencio y llega a ver un borroso logo de Google en el fondo de la portada del libro. Y ella que cada vez camina más lento, como si hubiese llegado a un párrafo muy interesante, y usted que no entiende como alguien de esas características físicas también se sienta atraída por todo ese mundo de diseño y programación.
Y ahí comienza la fatalidad del asunto. Usted encontró la mujer que quizás nunca buscó, porque en el fondo llegó a pensar que no existía. Pero allí estaba, acercándose a usted, en un paso lento, con un libro que hablaba sobre internet en la mano. Y ahora los veinte metros eran quince próximos a ser diez, y usted tenía que actuar. Tenía escasos segundos para pensar algo original que decirle, algo que la cautive. Tenía casi la misma cantidad de tiempo que tarda en tipear su nombre de usuario y su contraseña; la misma cantidad de tiempo que tarda en ver que hay solo cinco artículos nuevos en el lector de feed, la misma cantidad de tiempo que tarda en buscar esa web que vio ayer pero que no recuerda en sus favoritos.
Y ahí volvemos al principio. Esa misma mañana había entrado a ese blog. A ese blog que le gustaba hablar de cualquier cosa con tal de llamar un poco la atención y que sus visitas suban. Y recordó que la última entrada era sobre la dichosa puesta en marcha del LHC que se había robado la popularidad que tuvo la Macbook Air en su momento. Y es que si el LHC no nos termina matando a todos, en cincuenta años cada uno de nosotros tendremos uno en nuestra casa. Y en ese momento, usted, lector, supo que la mejor manera de presentarse era hablando del LHC. Ella tenía que conocerlo. Su manera de vestir implicaba pertenecer a alguna especie de comunidad social como los bloggers, gente sobre la media que puede hablar civilizadamente de cosas importantes. Aparte, leía un libro que no podía llegar a ser tocado por alguien que no lea blogs. A menos, claro, que ese libro se lo haya prestado el novio. Pero usted prefirió pensar que ella no tenía novio, ni padres locos, ni hermanos guardabosques. Y que tampoco estaba implicada en ningún asunto ilegal (ya que estaba, usted pensaba lo que más le convenía).
Y mientras usted recordaba el post sobre la puesta en marcha y el fin del mundo que no había sucedido, ella ya estaba al lado suyo. Y usted, sin saber por qué, atinó a decir un simple -Disculpá-. Ella, la muchacha bonita que tenía cara de llamarse Julieta, o quizás Mariana; se frenó, lo miró, e instintivamente ocultó el libro atrás suyo. Usted quedó desconcertado. Si no sabía qué decirle antes, menos ahora que lo único que tenía a su favor era avergonzadamente escondido tras ella. Pero no desistió. Si iba a pasar el ridículo, mejor era hacerlo de una forma intelectualoide, con un piropo que solo una persona con una base cultural realmente sólida puede entender. Y usted disparó, no más:
-El ELE HACHE CE debe haber destruído el Universo, porque me parece que estoy en el cielo.-
Ella no habló. En esos dos segundos en los que ella intentaba entender todo este asunto, usted agradeció a aquel blogger que se dedicaba a hacer copy+paste para aumentar su gráfico de Analytics y que usted leyó por error esa mañana. Le agradeció a Dios por hacer que existan ese tipo de personas, que podían ayudar a uno, sin saberlo, a conquistar una chica por la calle.
Y ahora viene el desenlace de la historia. Desenlace que ni usted ni yo sabemos, hasta que alguien lo haga. Hasta que alguien convierta en una realidad todo lo previo, para saber la respuesta de la chica. Y ahí sabremos si usted -o quien lo haga- consiguió agregarla a su Facebook; o terminó prefiriendo que el LHC acabe con el mundo para no tener que soportar semejante humillación.
11.09.08Nobody said it was easy…
[b]eehhh!!! what´s up men?![/b] dice:
che quiero hacer un sitio web que sea MUY visitado y ganar plata
[b]eehhh!!! what´s up men?![/b] dice:
como se hace eso?
¿Vos que le responderías?
10.09.08Reparto de Sueños
[Leyendo el gran libro Crónicas del Ángel Gris, de Alejandro Dolina...]
Sueños rojos, azules y verdes,
Tengo sueños de todos los colores.
Sueños blancos y sueños rosados
Para todas las pibas de Flores.
Hay un sueño, tan largo
Que al soñarlo se escapa la vida.
Y uno corto que es como un suspiro
Quien lo sueña, sueña que suspira.
En esta canasta
yo traigo, señores
los sueños famosos
del barrio de Flores.
Tengo un sueño, dorado, imposible,
Tan hermoso que todos lo quieren
Y otro negro, perverso y terrible:
El que no se despierta se muere.
Tengo aqui, para dar a los pobres
Lujosisimos sueños reales.
Son los mismos que sueñan los reyes,
al soñar somos todos iguales.
En esta canasta
yo traigo, señores,
los sueños famosos
del barrio de Flores.
Alejandro Dolina.
07.09.082 Webs Nuevas
1) Mp13.Net es un sitio web que hizo Gabriux desde Paraguay que permite bajar música y cualquier tipo de archivos mp3 que estén dando vuelta por la red. La verdad que yo busqué un par de temas y funciona muy bien. Así que le hacemos el aguante.

2) PluralSearch es la nueva web de QuintoPiso. No creo que haga falta explicarla, es una web que reúne la mayoría de los servicios que tienen buscadores incorporados para tenerlos todos en uno; con, inclusive, todos los servicios de Google.

05.09.08
Nuevo Server
Eso. Ahora más rápido, en la casa del Negro. La mudanza fue una boludez, salió de primera y todo. Fue muy extraño, estas cosas suelen complicarse…
Y volví al diseño anterior, porque el Negro dijo que fue el mejor que vio en toda su vida. Bueno, no tanto, pero sí dijo que fue el más lindo que tuve. Y el Negro sabe de eso, así que yo le voy a hacer caso…
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