Música Recomendada
Finalmente puedo anunciar una idea que tenía hace rato. Era la idea de una nueva sección para el blog, que me venía dando vueltas en la cabeza, pero nunca me había puesto las pilas. Y hoy a la tarde-anochecer, me puse y ahora ya está ahí, recién nacida, pero para que se pueda disfrutar.
Hay canciones que, para uno, son especiales. No son esas canciones que a uno le gustan o se las pasa tarareando todo el tiempo… porque esas canciones, con el tiempo, desaparecen y pierden valor. No son canciones pasajeras… son canciones que te van a gustar toda la vida, y están ahí, forman parte de tu inconsciente.
Esta nueva sección es sobre eso: canciones que ya forman parte de mí. Que por su letra significan demasiado, y por su música también. Y cualquier persona que sienta esto, quieren que los demás lo entiendan (no que lo sientan). Entonces es ahí cuando queremos hacer escuchar a otro estas canciones.
Y para no tener que andar pasándola, o ustedes no tener que ir buscándolas y esperar a que se bajen; he hecho esta nueva sección. Música Recomendada, en DejameDeJoder, donde se podrán escuchar un puñadito de temas que son temas que realmente me importa. No voy a subir ahí cualquier cosa, ni el tema del momento, ni algo que venga escuchando los últimos días. Van a ser canciones que, por algo, son especiales.
En esta nueva sección, por el momento -y creo que por las próximas semanas-, se pueden escuchar cinco temas. A saber,
If you see her, say hello (Bob Dylan): Creo que nunca lo dije oficialmente ni públicamente, pero este tema que conocí en diciembre del año pasado se convirtió, rápidamente, en mi canción preferida (esto es un caso especial), haciendo que todos pierdan sus apuestas sobre el “Yo creí que era de Calamaro!”. Esta canción es perfecta: letra, música, tiempo, todo. Increíblemente honesta. Solo se puede escuchar, y nada más.
Cenizas en el Aire (Ariel Rot): Una canción con una letra para dejar a uno pensando durante horas o días o semanas o meses… o años. Una radiografía de una forma de vida en la que todos nos podemos identificar. Con un solo de guitarra incluído y con un estribillo que chorrea lemas de vida (”Hay ofertas que no puedo rechazar, hay pactos que jamás voy a romper/Las manos que no quiero estrechar, son las que firman las leyes que no puedo obedecer”) y verdades metafóricas (”Los sueños que no puedo recordar son como las canciones que no pude componer”). (El audio que subí contiene, luego del tema, otro llamado Something else; así que por el minuto 3 y pico, cuando termina, termina, no sigan escuchando).
Nena (Cuino Scornik): Soy católico, antes que digan nada. Pero la letra de este tema me puede, aunque vaya en contra de un viejo bueno. Préstenle atención a la letra, que es una poesía entonada por Andrés Calamaro en esta bella canción.
Cursis (Carca): Carca es un cantante/solista argentino del cual no me gusta ningún tema; excepto este. El ritmo y las voces superpuestas, aparte de esa calidad tan “pura” y poco “filtrada” que tiene, hacen una canción que puedo empezar a tararear en cualquier lugar, a cualquier momento.
Buen día, día (Miguel Abuelo): Un tema demasiado lisérgico que creo que a nadie le va a gustar. Más recitado que musical, y más complicado que un poema normal, Miguel canta y habla y vuelve a cantarle al día y a la vida.
No sé si se habrán dado cuenta, pero puse cinco temas pocos conocidos, porque, bueno, esa era la idea. No poner temas que todos conocieran, sino intentar compartir cosas ocultas y escondidas del mundo musical que me parecen maravillas que no tienen que estar ni un segundo más bajo polvo. Espero que, al menos, un tema les guste. Y sino, sepan comprenderme…
21.08.08Así se pinta el mundo
20.08.08Matemáticas, y mirar el problema desde otro lado
Pablo Amster es un matemático, profesor de la Universidad de Buenos Aires, que suele dar charlas y seminarios sobre el tema. Suele, para estos casos, empezar con un cuento que relacione la matemática con las cosas cotidianas. Este texto-comenzador-de-charlas quizás no tenga mucho de cotidiano, pero tiene un mensaje fundamental en el fondo. Se los dejo para que le saquen el mayor provecho posible. Por mi parte, es una de esas cosas que me gusta releer de vez en cuando para revitalizar todo el entorno…
Una conocida serie checa de dibujos animados cuenta, en sucesivos capítulos, la historia de una princesa cuya mano es disputada por un gran número de pretendientes. Éstos deben convencerla: distintos episodios muestran los intentos de seducción que despliega cada uno de ellos, de los más variados e imaginativos. Así, empleando diferentes recursos, algunos más sencillos y otros verdaderamente magníficos, uno tras otro pasan los pretendientes pero nadie logra conmover, siquiera un poco, a la princesa.
Recuerdo por ejemplo a uno de ellos mostrando una lluvia de luces y estrellas; a otro, efectuando un majestuoso vuelo y llenando el espacio con sus movimientos. Nada. Al fin de cada capítulo aparece el rostro de la princesa, el cual nunca deja ver gesto alguno.
El episodio que cierra la serie nos proporciona el impensado final: en contraste con las maravillas ofrecidas por sus antecesores, el último de los pretendientes extrae con humildad de su capa un par de anteojos, que da a probar a la princesa: ésta se los pone, sonríe y le brinda su mano.
***
La historia, más allá de las posibles interpretaciones, es muy atractiva, y cada episodio por separado resulta de una gran belleza. Sin embargo, sólo la resolución final nos da la sensación de que todo cierra adecuadamente. En efecto: hay un interesante manejo de la tensión, que nos hace pensar, en cierto punto, que nada conformará a la princesa. Con el paso de los episodios y por consiguiente, el agotamiento cada vez mayor de los artilugios de seducción, nos enojamos con esta princesa insaciable. ¿Qué cosa tan extraordinaria es la que está esperando? Hasta que, de pronto, aparece el dato que desconocíamos: la princesa no se emocionaba ante las maravillas ofrecidas, pues no podía verlas. Así que ése era el problema. Claro. Si el cuento mencionara este hecho un poco antes, el final no nos sorprendería. Podríamos admirar igualmente la belleza de las imágenes, pero encontraríamos algo tontos a estos galanes y sus múltiples intentos de seducción, ya que nosotros sabríamos que la princesa es miope.
No lo sabemos: nuestra idea es que la falla está en los pretendientes, que ofrecen, al parecer, demasiado poco. Lo que hace el último, ya enterado del fracaso de los otros, es cambiar el enfoque del asunto. Mirar al problema de otra manera. De no saber ya ustedes [Pablo se refiere aquí a los estudiantes de Bellas Artes que eran sus interlocutores] de qué trata este curso, quizás se sorprenderían ahora como se sorprendieron con el final de la historia anterior: vamos a hablar (o estamos hablando) de matemática.
En efecto, hablar de matemática no es solamente demostrar el teorema de Pitágoras: es, además, hablar del amor y contar historias de princesas. También en la matemática hay belleza. Como dijo el poeta Fernando Pessoa: “El binomio de Newton es tan hermoso como la Venus de Milo; lo que pasa es que muy poca gente se da cuenta”.
Muy poca gente se da cuenta… Por eso el cuento de la princesa; porque el problema, como adivina el último de los pretendientes, es que “Lo más interesante que hay en este país, no se lo ve” (Henri Michaux, “El país de la magia”). Muchas veces me sentí en el lugar de los primeros galanes. Así, siempre me esforcé por exponer las cuestiones matemáticas más bellas, pero la mayoría de las veces, debo reconocerlo, mis apasionados intentos no tuvieron la respuesta esperada.
Trato esta vez de acercarme al galán humilde del último capítulo. De la matemática, según Whitehead “la creación más original del ingenio humano”, hay bastante para decir. Por eso este curso. Sólo que hoy prefiero también yo mirar las cosas de esa otra manera, y empezar contando un cuento…
Hoy me arreglo (UPDATE)
Ahora, a las 10 (lo que va a evitar que cenemos), mi hermano me pasa a buscar para ir a jugar un partido. Prometo, públicamente (porque sé que es la forma para luego cumplirlo, no Maty?), que voy a arreglarme de este problema y correr como solía hacerlo antes. Antes del partido, durante del partido, y si después me quedan energías, también.
Cuando vuelva, aunque estén todos durmiendo, voy a hacer un update contándoles que lo logré y vencí el miedo. Aunque mi papá me dijo que la única forma de vencer el miedo es volver a caerme, y ver que no me pasa nada… espero que hoy pueda volver a correr sin caerme. Y sin miedo.
UP(to)DATE: Lo hice (: Encima ganamos. Chau al único trauma que tuve, chau. Y gracias a ese SMS que me llegó mientras yo estaba volviendo a ser el de antes.
No tengo nada nada más que perdonar, a mi esqueleto aún mortal…
17.08.08Proverbio Suizo
Lo encontré por ahí y me pareció copado… A ver quien lo pone en práctica.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
16.08.08That’s Life (Frank Sinatra) - Los Rodríguez
And as funny as it may seem, some people get their kicks stompin’ on a dream…
15.08.08Publicidad Fácil
Agarrá los billetes de $2 y $5 (y si querés los de $10 también), y escribiles la dirección de tu fotolog, blog, msn, página o lo que se te cante.
13.08.08Desconfianza de tus piernas
En casa miramos mucho fútbol. Seguramente se debe a que mi mamá se casó con un jugador de fútbol, con el que años más tardes se convertirían en mis padres y los padres de mi hermano. La carrera de futbolista de mi papá no fue larga; se lesionó la rodilla, lo operaron, pero no pudo seguir. Sin carrera universitaria (que tuvo que abandonar para jugar y llegar a ser profesional), tuvo que seguir trabajando en otras cosas y hace 15 años que maneja alguno de los taxis que tuvimos. Pero eso no hizo que el fútbol desapareciera de la familia, ni mucho menos el recuerdo de mi papá en primera: guardamos los recortes, entrevistas e inclusive la página del álbum de figuritas de fútbol en donde aparece.
Pero me desvié mucho. En casa miramos mucho fútbol. Lo que venga, con tal de que sean 22 jugadores corriendo atrás de una pelota. Y como cualquiera que haya visto más o menos, sabe lo que es que un jugador sufra una lesión, le den semanas y luego vuelva a pisar el cesped del campo de juego.
No vuelven igual. Vuelven con miedo. Van a trabar más suavecito, no se arriesgan tanto. Y eso yo no lo entendía; no me cabía en la cabeza como no podían jugar como antes, porque ya estaban recuperados y el problema se había arreglado.
Hasta que me pasó a mí. Me encanta correr, correr con la máxima capacidad que puede uno. Y hace un mes -o un poco más-, se me dio por correr en el patio del colegio. Estaba totalmente desierto, y yo empecé a correr, o picar, como más les guste. Hasta que una pierna, no me respondió. No se movió. Y yo venía con la velocidad de haber estado corriendo unos diez metros, y el envión me empujó para adelante, pero sin piernas que sigan corriendo. Caí, y de pedo, apoyé las manos. Una se me cortó tanto que me sangró como nunca creí que me iban a sangar los dedos, en los cuales quedaron unas cicatrices.
Pero desde ese día, no puedo volver a correr como antes. Corro con miedo, con un miedo inconsciente. Tengo inseguridad de mis piernas, del piso, de los botines/zapatillas que lleve puesto. Corro y no corro a lo que más puedo, corro y siento que hay algo adentro mío que me va desacelerando.
Es una garcha, realmente…
13.08.08Meme: Cuestionario de Proust
Cuborubix me pasa este meme que en realidad yo le dí la idea, pero bueno. No me molesta repartir y compartir mi talento a veces
De paso, dos aclaraciones. Lo puede seguir el que tenga ganas, y segundo: usé otra versión del cuestionario que encontré por ahí y me pareció más completa.
Este blog funciona gracias a WordPress con el theme GimpStyle diseñado por Horacio Bella y modificado con JQuery por mí.
Code is Poetry (but Borges didn't know anything about PHP).
Entradas y Comentarios feeds.
XHTML y CSS válidos.


